Junio 30, 2016

Relatos de Nacimiento

mabel

Hace un tiempo atrás me pidieron si quería hacerme parte de una aventura voluntaria, y como decir que no a algo que me apasiona?Nos conocimos en el lanzamiento del libro Historias de Parto, no tuvimos mas tiempo para compartir hasta que llegó el día en que Aurora completaría la tan anhelada familia que hace unos años venían construyendo.

Todo comenzó de noche, cuando las contracciones llegaron y no se fueron mas, el objetivo era parir sin intervención en un ambiente seguro pero respetando los tiempos de su cuerpo.
Mabel pidió ir al hospital en la madrugada, el dolor se volvía mas intenso y ya los baños de agua caliente, caminatas y apapachos de Fede no eran suficientes.
Ahí nos volvimos a encontrar los 4.

Era una mañana a toda marcha en el pre parto del Hospital San Jose, muchas mujeres en trabajo de parto y otros procesos obstétricos, una locura que se vive día a día en la maternidad más grande de Chile donde con pocas manos pero todo el corazón se hacen milagros.

Mabel pidió una sola cosa, poder caminar, moverse y estar acompañada por su pareja, y asi fue, me senté en un rincón para no intervenir, en silencio y poder presenciar el ir y venir, los cariños, baile, masajes y abrazos, una intima ducha de agua caliente que ayudaban a liberar la ocitocina natural que tanto necesitabamos.

Logramos mantenernos exentos de la mayor parte de los procedimientos de rutina, y escuchar, leer, oir, interpretar las señales de Mabel.

Finalmente llegó ese momento tan esperado, luchando por proteger ese instante íntimo, ese final segundo donde las tres miradas se cruzarían para no olvidarse jamas.

Recuerdo las lagrimas de alegria de Mabel, Fede atónito recibiendo en sus brazos a la pequeña Aurora, fundidos en un abrazo eterno, en un baile de a 3 donde nadie mas existió, donde el tiempo se pausó y se vivió lento, junto a cada latido de esos 3 corazones desbordantes de amor y alegria.

Esta foto, no la podía guardar para mi, solamente y como es tradición se las regale enmarcada en mi visita a su hogar post nacimiento, como un símbolo de un lazo indisoluble en el tiempo, por que cada parto es un momento único para esos padres, pero también asi debe ser siempre para cada matrona, un renacer a la vida y a la profesión que nos apasiona, acompañar nacimientos.

Los quiero mucho y me siento inmensamente afortunada de haberme cruzado en su camino, y acompañar su nacimiento como familia.

Feliz nacimiento Aurora, Mabel y Federico

Cuando nos conocimos, asumimos un desafio: una búsqueda de un nacimiento respetuoso y lo mas natural posible.

Conversamos, resolvimos dudas, nos encontramos en el taller de parto y ya se acercaba la fecha pero Maitane no daba señales de querer salir, estaba feliz capeando el calor de enero en la guatita de su mamá.

Asi fue como de noche, como la gran mayoria de los partos, comenzaron las oleadas de ocitocina, de amor y fuerza, fueron trazando el camino, lento, pero a su ritmo, una princesa pequeña que requeria tiempo y paciencia.

Ya no daba mas, tu mamá estaba cansada, tu papá apoyando y sosteniendola, nos encontramos en la clinica, si, aun parecia que faltaba un montón pero teniamos fe de que los pasos serian cada vez más rápidos.

Sin perder la fe, sin bajar los brazos pese al sueño y la intensidad, se acerca el momento de tu llegada, alcanzando los limites, en cuclillas, entre abandono y perseverancia, tocando el cielo y yendo a buscarte en el grito mas mamífero y profundo, llegaste a sus brazos, tu papá feliz te tomó junto a tu madre, junto a su pecho, para no separarse nunca mas, era el inicio de una hermosa familia, en amor, en valentía .

 

Historias de #PartoEnCasa de #Alma

Nos dimos un buen tiempo para digerir lo vivido, pero ya es hora de hablar sobre la llegada de Alma a esta tierra.

Fue un largo andar, supimos de ti desde prácticamente el inicio de tu gestación, estabas pequeñita ahi, pero ya presente, en medio de las movidas clases de yoga que nos unieron en tu camino a la 🌏 tierra.

Habias enviado señales de que pronto llegaria el dia, contracciones que iban, expansiones que preparaban el cuerpo de tu madre, de a poco, paciente, con ansias tu hermanito Clemente te esperaba, ya habia llegado el dia y una rica y calurosa mañana, el utero de tu madre Dere comenzo a bailar y fluir en ocitocina.
Lento, ritmico, el agua de la ducha la refugió de tanta intensidad, pero al parecer esto seria mas rapido de lo que todos pensamos.

Ires y venires, llegamos a acompañarte Gaby y Caro, equipadas para la contingencia no nos diste tiempo de nada, rapida, certera, avanzando rauda pero delicada por el pasaje a la vida, fuiste avanzando.

Te vi, la vi! Decia tu madre mientras con sus ojos cerrados te pujaba fuerte y segura, uno, dos y ya estabas en sus brazos, hermosa, pequeña, fuiste bienvenida por tu papá, abrazada en un mar calido de piel, te fundiste, mezclados en un gran abrazo, se completó el puzzle con la pieza que faltaba.

Bienvenida Alma.

Corría la semana 5+5, y nos volvimos a ver, esta vez todo marchaba bien y con el paso del tiempo, a pesar de contratiempos, entrábamos en tierra derecha al nacimiento que siempre soñó, luego de un par de experiencias nefastas en otras instituciones, decidió que este nacimiento iba a sanar, a reparar el daño que el abandono, omision y la soledad habia causado.

Eran las 21:00 hrs y aún faltaba un larguisimo camino, decidimos vernos mas tarde y asi fue. A la 1 am, llego el momento, los gritos eran señal evidente de que cesar estaba en ruta a llegar a este mundo, nos encontramos y sin pensarlo ya estabamos con 7 cm!!!

Entre un mar de intensidades, usamos la tina de agua caliente para relajarnos un poco, yacia Isa querida en su baño mientras su amado la acompañaba fiel desde el silencio y el respeto a sus tiempos. Aguita en la guatita, tomados de las manos, ahi estaban, acompañándose.

Pronto las ganas de pujar se instalaron y tímidas se hacian notar.
Ya llegaba el momento, faltaba muy poco y su cuerpo lo evidenciaba, pujo profundo y tocando el limite de sus sensaciones, cesar estaba a punto de nacer.

El toma su mano, la mira con una ternura interminable, ella le regala su fe y sus ojos llenos de fuerza de mujer guerrera en cada pujo, mientras Cesar avanzaba rapidamente a los brazos de su madre que con amor infinito lo esperaba.

Creo que sin duda es uno de los nacimientos mas significativos que he vivido. Conocernos desde siempre, sentir la confianza, la complicidad.

Era mi primer nacimiento en casa como matrona titular y para mi, un regalo de la vida, una familia que crecía, lentamente, en plena noche de un cálido viernes de enero.

Partos que sanan? Si, es posible y real. Todos merecemos una nueva oportunidad para sentirnos plenos y capaces y mas aun, cuando sabemos que podemos lograr eso y mas.

Invencibles!

Felicidades Familia querida, los llevamos en nuestro corazón